Todo empezó con que era fin de semana y quería aprender una receta de mi mamá, así que pensé en algo que me gusta mucho y solo como cuando ella lo hace, el chile colorado. Algo que se ve tan “fácil” la verdad tiene su paciencia y su truco.
Para mi siempre había sido como que ah no tiene chiste, pero ya que empecé a platicar con ella de cómo hacerlo, las preguntas brotaron sin fin, y ¿cómo sabes si ya está?, pero ¿y si me queda picoso?, pero ¿qué donde lo muelo?, ¿y si no me queda, se lo van a comer?.
Considero que es un básico e indispensable en la cocina sonorense, es un saca del apuro cuando no sabes que hacer de comida, por ejemplo: de que unas enchiladas, unos ejotes con chile, un pozole (fffffáaaacil, not), carne con chile, huevo con chile, etc, etc.
6 chiles colorados secos
1 diente de ajo
sal
3 tazas de agua
Procedimiento
Se limpian los chiles, le quitas las semillas y las venitas, entre más limpios más probable que no quede muy picosón.
Se echan en una olla con agua a fuego medio para que se hidraten por unos 5 minutos.
Ya una vez hidratados, hay que dejar que se enfríen y entonces se licuan los chiles con el agua donde se hidrataron y el diente de ajo, muy muy bien licuado.
Después se pasa por un colador hasta que quede el chile colorado líquido y lo sólido por otro lado (esto ya no se usa).
Se poner a hervir unos 5 minutos y se le echa la sal al gusto y ¡listo! Si tiene la consistencia deseada y el sabor, has terminado, si te paso como a mi que me emocione en agua, pasa al siguiente paso.
Para espesar:
Se ocupan 2 Cdas de harina, la cuales se van a dorar en un sartén limpio, ya que agarre colorsito dorado, hay que apartar del fuego.
Ya que esté fría, se va a disolver en media taza de agua.
Se añade la mezcla al chile colorado y se deja hervir por 5 minutos y ahí quedo ya agarró una consistencia más espesita listo para usarse, como por ejemplo estos ejotes con chile, ¿queé taal?.



No hay comentarios.:
Publicar un comentario